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ADELY RIVERO

Poeta, editor, escritor y promotor cultural. Nació en Guadarrama, estado Barinas, Venezuela, año 1954.
Es  Licenciado en Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo. Cursó estudios en la Maestría de Literatura Venezolana en la misma institución, donde además fue jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura, Director de la Revista Poesía, Coordinador del Encuentro Internacional Poesía y Director de las Ediciones Poesía.
Su obra ha recibido los siguientes premios: Premio Único de poesía 40 Aniversario de la Reapertura de la Universidad de Carabobo. Premio Nacional de Poesía“Cecilio Chío Zubillaga” de Carora. Premio Nacional de Poesía Universidad de Carabobo. Premio Nacional de Poesía Universidad Rómulo Gallegos.  Premio Nacional de Poesía de la Facultad de ciencias de la Educación de la Universidad de Carabobo, entre otros.
También ha participado en:
Festival Internacional de Poesía de Medellín, Colombia, en 2007 y 2016. Festival Internacional de Poesía Al-Mutanabi en Suiza.2008. Festival Internacional de Poesía de Bogotá, Colombia. Festival Internacional de Poesía del Mundo Latino, México. Feria Internacional del Libro de Caracas, Venezuela. Festival Internacional de Poesía de Venezuela. Encuentro Internacional Poesía Universidad de Carabobo, Feria Internacional del Libro Universidad de Carabobo.
Su obra ha sido traducida al inglés, portugués, italiano, alemán, francés y árabe. Desde hace años está residenciado en Valencia.
A continuación, una muestra de sus poemas.

MAR AFUERA
Tengo el mar Caribe muy cerca.
Lo veo durante el día.
Me pregunto: quién me puso aquí,
mar afuera,
cuando mi cabeza es una cresta de olas?
Sé tan poco de estas costas,
algunos nombres de playas
malolientes a puertos y refinerías.
Calor y sudor.
En el campo es otra vida,
allí se siente el mar volando:
el mar y el amor de las mujeres en la playa.
Se come buen queso de vacas que pastan
en potreros salitrosos
que en el pasado fueron playas.
En la mañana pensamos
la mujer amada.
El mar lo corroe y lo borra todo.

LA VIDA AUSTERA
Tan austera esta vida
que la mesada redunda en especies.
Cuando llego a la calle e entro a la cuadra
de residencia algún pariente me espera,
circunspecto en la sala, con un saco o una caja, pesados,
de  olores agrios de estar a la intemperie.
Recibo la carta, la aprieto y siento el espesor de
la mesada
y contesto todo está bien, no es mucho.
Qué importan las letras, el disentir o algún
razonamiento en el papel.
Nada alcanza.
Cuídate en la calle, de noche, la gente.
Pronto te escribo, te envío queso y carne seca
y lo que me pides para conocer la ciudad.
Aquí la naturaleza es próspera y tolerante
con lo salvaje que somos.

Esta es una colaboración de Ismari Marcano Dicurú  

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