Dr. Abraham Gómez R.
Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua.
Prestemos atención, por un instante, a lo siguiente: hasta ahora, el cuento más corto de la literatura contiene apenas siete palabras: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Ese es el cuento, allí está dicho todo. Ni más ni menos. En estas siete palabras está contenido todo el discurso que su autor, el guatemalteco Augusto Monterroso, quiso expresar.
Es un ardid valioso para despertar la lúdica, para ponernos a pensar, en este género lingüístico.
Sí, todo el texto en apenas siete vocablos. ¡Increíble!.
Nace una constelación para reflexionar y elucidar a partir de estas siete palabras. ¿Qué quiso decir?. ¿Qué encierran esas siete palabras?.
Ese cuento siempre ha constituido una provocadora insinuación, tal vez una invitación, para ahondar nuestros pensamientos con sentido crítico y con carácter diacrónico.
Pero a pesar de su brevedad, no por ello resulta ser un cuento simple y sencillo; más bien, su cortedad exige un análisis concienzudo para determinar con certeza qué fue lo que nos relató el cuentista, de manera sintética.
Requerimos afinar el análisis, agudizar nuestra perspectiva a fin de develar las categorías filosóficas que sirven de estribaciones a Monterroso para la construcción de este fino texto; más aún, intentar pesquisar, en la medida de nuestras posibilidades, cuál es su eje argumentativo central.
Monterroso fue uno de los máximos escritores hispanoamericanos y uno de los grandes maestros del relato corto de la época contemporánea.
Gabriel García Márquez, refiriéndose a la obra de Monterroso, escribió: “Este libro hay que leerlo manos arriba: su peligrosidad se funda en la sabiduría solapada y la belleza mortífera de la falta de seriedad”.
En verdad, ha habido siempre prosas hermosas, que contienen en el interior de su escrito un inmenso mar de poesía; o suficiente poesía que se puede asimilar como prosa.
El cuento que aludimos de Monterroso se ha vuelto, a nuestro parecer, tan versátil que vale tanto como una hermosa poesía desplegada en prosa.
Delta del Orinoco, 29 de julio de 2025.
