Por Ismari Marcano Dicurú
PARA AMALIO, CON EL RITMO DEL RECUERDO
En Tucupita, donde el Orinoco canta,
tus pasos tejieron sueños y gloria, Amalio.
Con cada movimiento, el Delta vibraba,
un bailarín de fuego, con alma venezolana.
Tu cuerpo hablaba
en lenguaje de danza
ritmos del caño,
pasión de la tierra amada
Con gracia y con fuerza, contabas historias
Amalio Vásquez,
un artista de corazón.
Hoy, en el silencio
que deja tu ausencia,
lloramos tu partida con hondo sentimiento.
Pero en la memoria,
tus pasos siguen vivos,
bailando en el Delta, con ritmos compasivos.
Que el cielo de Venezuela
celebre tu luz,
Amalio, gran bailarín, con arte y cálida virtud.
Tu legado de danza
Se queda con nosotros,
un recuerdo hermoso,
que el dolor no podrá borrar.
Autora: Poeta María Teresa López

