Tejido de letras

LYDDA FRANCO FARÍAS

Poetisa y escritora. Nació en San Luís, estado Falcón, Venezuela, el 03 de enero de 1943 y muere en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela, el 02 de agosto de 2004. Fue una poeta venezolana marcada por el espíritu de la década de los 60, poseedora de una lírica feminista y contestataria. Es recordada como una poetisa de estilo irreverente. La han llamado la poeta combatiente con letra popular. En su obra se halla un espíritu de rebeldía y transformación.

En palabras de la investigadora Ana María Romero “puso de relieve una voz femenina cuyo ejercicio poético, desde los inicios, se caracterizó por la ruptura con ese modelo de poesía intimista, de sensualidad sutil y la introspección, para destacar la ironía y la oralidad”.

Algunos títulos que más destacan en su obra son: Poemas circunstanciales (1965), De Las armas blancas (1969); Edad de los grandes ataúdes (1977); Summarius (1985), Recordar a los dormidos (1994), Bolero a media luz (1994) y Una (1998).

En septiembre de 2014, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, junto a la Red de Escritores de Venezuela, Capítulo Zulia, organizó la I Bienal Nacional de Literatura Lydda Franco Farías. Además, entre sus méritos se encuentra la Orden Francisco Rivera Reyes (1990), Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Losada (1994) por la gobernación de Zulia y el Premio Regional de Poesía (1995) por la Secretaría de Cultura zuliana.

A continuación, una muestra de su creación poética:

DE POEMAS CIRCUNSTANCIALES (1965)

No nací para ocupar un espacio y nada más.
Ignoro cuál será mi participación.

Me tocó ser mujer y no me quejo,
me tocó caer en la humedad del tiempo,
en la inhóspita sequedad de los caminos
pero aquí me quedo
entre escombros y desperdicios.
Destruyan mi epidermis resentida,
despedacen mis sueños, mi alegría,
aniquílenme
mas no pretendan sancionarme
porque un día aparecí sobre la tierra
y tuve voz y grité
y tuve fronteras y no quise despertar sin ellas
y tuve armas y allí están
perfiladas, inmóviles, ariscas.

DE LAS ARMAS BLANCAS (1969)

quedé para ser la última invitada
estoy alegre de las botellas sordas
puedes beberme soy todos los licores
no distingo
y si respondo es
para ligar placeres inimaginables contra el tiempo
a una temperatura en que tampoco sabes
lo que haces

Publicación elaborada con información obtenida en la Web. 

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