Nos unió y profesamos una sincera amistad, con el debido respeto de la confesión religiosa de cada uno.
En mi caso cristiano católico; y en su particular condición, un consagrado y admirado pastor evangélico.
En la más reciente comunicación, me sugirió la posibilidad de que yo aspirara la alcaldía de Tucupita; lo cual agradecí, y le hice saber que estaba concentrado en otras gestiones atinentes al desarrollo educativo universitario de nuestro Delta.
Hoy elevamos una oración ante el Padre Creador para que reciba el alma noble y buena de Yván Pereira Siso.
Señor, permítele su merecido lugar a tu lado.
Dr. Abraham Gómez
