La cifra de muertos por el operativo estadounidense en Venezuela aumentó a 80 personas. Además, incluye civiles e integrantes de las fuerzas de seguridad. Por otro lado, un alto funcionario venezolano informó esto al diario The New York Times. Sin embargo, la fuente advirtió que el número podría crecer aún más.
El operativo ocurrió el sábado 3 de enero. En consecuencia, fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Finalmente, los trasladaron a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.
Declaraciones de Padrino López sobre el operativo en Venezuela
Este domingo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, compareció en cadena nacional. Además, denunció una «brutal agresión militar» contra la soberanía venezolana. Por otro lado, aseguró que Estados Unidos asesinó «a sangre fría» a gran parte del equipo de seguridad de Maduro. Sin embargo, también mencionó víctimas entre soldados y ciudadanos inocentes.
Padrino López calificó la captura como un «secuestro». En consecuencia, exigió la «rápida liberación» de Maduro y Flores. Además, afirmó que Maduro permanece como presidente constitucional electo para el período 2025-2031. Por ejemplo, declaró: «Ayer se llevaron secuestrados a la persona que el pueblo de Venezuela eligió como su presidente».
Llamado a la normalidad tras el operativo en Venezuela
El ministro llamó a los venezolanos a retomar la normalidad. Además, instó a reanudar actividades económicas, laborales y académicas. Sin embargo, respaldó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como encargada interina. Finalmente, las Fuerzas Armadas garantizan la gobernabilidad y el orden interno.
Reacciones internacionales al operativo en Venezuela
Países aliados condenaron la acción. Por otro lado, naciones como Rusia y Cuba la calificaron de violación soberana. Sin embargo, algunos líderes latinoamericanos expresaron posiciones mixtas.
El Gobierno venezolano activó mecanismos de defensa. Además, el Tribunal Supremo avaló el estado de conmoción exterior.
Este evento marca una escalada en las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela. Por otro lado, genera incertidumbre sobre el futuro político del país. Finalmente, el operativo en Venezuela resalta desafíos en las relaciones hemisféricas.
Agencias
