Estados Unidos anunció la creación de una nueva flota naval denominada “Golden Fleet”, un plan impulsado por el presidente Donald Trump para expandir y modernizar la Armada.
La iniciativa contempla comenzar con la construcción de dos acorazados de gran tamaño, con la meta de ampliar rápidamente la flota a 10 buques y, en una fase posterior, alcanzar entre 20 y 25 naves.
Trump afirmó que serán los mayores y más poderosos acorazados jamás construidos, equipados con misiles, armas hipersónicas y láseres de alta potencia, en respuesta a lo que calificó como una flota estadounidense envejecida y obsoleta.
