GUILLERMO SUCRE
«Para empezar: no moriremos de poesía».
Poeta, ensayista, crítico literario y traductor venezolano. Nació el 15 de mayo de 1933, en Tumeremo, estado Bolívar y falleció el 22 de julio de 2021, a la edad de 88 años en
Caracas, Venezuela.
Considerado una de las figuras intelectuales más influyentes de la literatura hispanoamericana contemporánea. Es autor de «La máscara, la transparencia» (1975), una obra fundamental para entender la poesía hispanoamericana moderna. En este ensayo, analizó con profundidad la relación entre el lenguaje, el silencio y la identidad poética.
Su poesía se caracteriza por el rigor, la brevedad y una búsqueda constante de la esencia del lenguaje. Entre sus poemarios destacan: La mirada y La vasta brevedad (antología que reúne gran parte de su obra).
Fue profesor en la Universidad Simón Bolívar (Venezuela) y también dictó cátedra en la Universidad de Pittsburgh ( Estados Unidos).
Dirigió la influyente revista literaria Imagen y fue una pieza clave en el consejo editorial de la prestigiosa revista Vuelta, fundada por Octavio Paz.
Entre las distinciones recibidas está la
Beca Guggenheim y el Premio Nacional de Literatura de Venezuela en 1976 por su labor ensayística.
Sucre es recordado por su «ética del lenguaje», defendiendo siempre la precisión y la honestidad intelectual frente a la retórica vacía. Su obra tendió puentes críticos entre la tradición europea y la vanguardia latinoamericana.
De su obra, tenemos los siguientes poemas:
POEMA 1
Este rostro en cuyo táctico fulgor
los recientes martirios
se coronan de soledad,
de orgullo.
O aquél donde la nostalgia abate
águilas, devora soles y sólo
encuentra edades ya desaparecidas.
O el que se transfigura en su penuria
y se hace implacable
como la tierra
se hace ilimitada extensión.
O el más solitario, mi otra faz,
mi doble vertiente de luz y sombra,
ése en quien el honor modela
su propia máscara, su agria ternura.
POEMA 2
Donde los demás no ven
se detiene la mirada que soy.
Sin ilusión, sin presunción.
Dejo el misterio como carnada
de peces de otro mar sagrado
que nunca fue mi reino.
Pierdo fondo, es verdad.
Hace agua la conciencia.
Y lo que digo es cosa de empezar
a decirlo de nuevo.
Cosa de nunca acabar.
Sufro la hipnosis, la refracción,
la dilatación
de otra mirada que ya no soy.
Y de este espejismo surge acaso
mi lenguaje, el que nadie
sabe al menos que construyo
con desdén.
Esta publicación es una colaboración de Ismari Marcano Dicurú.

