Tejido de letras

JUAN SÁNCHEZ PELÁEZ

«Si solamente reposaran tus quejas a la orilla de mi país, ¿Hasta dónde podría llegar yo, hasta dónde podría?»

Nació  el 25 de septiembre de 1922 en Altagracia de Orituco, estado Guárico, Venezuela.
Falleció el 20 de noviembre de 2003 en Caracas, Distrito Capital, Venezuela.

Juan Sánchez Peláez, es considerado como el iniciador de la poesía contemporánea venezolana, gracias a la pureza y brillantez de su lenguaje poético. Su primer libro, «Elena y los elementos» en 1951, lo hizo merecedor al título de Doctor Honoris Causa, Universidad de los Andes, convirtiéndolo en una importante referencia dentro del panorama de la lírica hispanoamericana.

Se desempeñó como agregado cultural de Venezuela en Colombia, Chile y Francia, estadías que le permitieron madurar
su formación literaria. Siempre próximo al surrealismo, supo asimilar el legado formal del célebre movimiento liderado por André Breton, para construir una poesía personalísima y característica.

Por la obra «Rasgos Comunes» se le otorgó el Premio Nacional de Literatura 1976. Publicó además las siguientes obras:
«Animal de Costumbre» en 1959, «Filiación Oscura» en 1966, «Un día sea» en 1969, «Por cuál causa o nostalgia» en 1981
y «Aire sobre el aire en 1989.

Entre sus hermosos poemas, podemos mencionar:

CUANDO SUBES A LAS ALTURAS

Cuando subes a las alturas,
Te grito al oído:
Estamos mezclados al gran mal de la tierra.
Siempre me siento extraño.
Apenas
Sobrevivo
Al pánico de las noches.

Loba dentro de mí, desconocida,
Somos huéspedes en la colina del ensueño,

El sitio amado por los pobres;

Ellos
Han descendido con la aparición
Del sol,

Hasta humedecerme con muchas rosas,

Y yo he conquistado el ridículo
Con mi ternura,
Escuchando al corazón.

INOCENCIA

Cuando pongo la mejilla en esa melodía, recupero un instante la ciudad perdida.

Vivo sin leño ni lumbre, señuelo en pos de ti.

Por encontrarnos en el mundo, nos cubre la llama que da pavor. Soy de pies a cabeza la gran vacilación del hombre. Mustio, trago a cántaros el olvido y la tiniebla.

Esta es una colaboración de Ismari Marcano Dicurú

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