Tejido de letras

Por: Ismari Marcano Dicurú

HOMENAJE A AMALIO VÁSQUEZ

I
Yo no creía creer
La notícia que llegó
¿Sabes que Amalio murió?
Fuí a preguntarle a Grisel.
Allí estuve que entender
La penosa realidad,
Amalio yá no estará
Con su baile y su sonrisa,
Y la negrita Noritza
La que más te extrañará.

II
Ha cambiado su vestuario
Su sonrisa y su virtud
Para ocupar un ataúd
Mi gran amiguito Amalio.
El Turpial como el canario,
Anunciaron tu deceso
Y en tu partida yo expreso,
«Qué la muerte no es el fin,
Por siempre mi bailarín,
Te marchaste de este suelo,
Hoy bailaras en el cielo
El popular tamborín.

III
En cada escuela del Delta
Se debe sentir tu ausencia,
Tu talento y tu paciencia,
Pues fuiste una puerta abierta.
Y si mi palabra es cierta
Lloraran las amapolas
El Orinoco y sus olas
También lloraran por ti,
Y yo que tu amigo fui
Mi recordado «colega»
La muerte anda ha ciega
No sé detiene ante nada.
Tú acción será recordada
Por los niños de tu Escuela.

IV
Llora Noritza tu compañera
De este hermoso arte
Amalio yo de mi parte
Te digo en forma sincera.
Tu amistad fué verdadera,
Pero temprano te fuiste
Ojalá que allá conquistes,
Al jurado verdadero
A Jehová Rey de los suelos
Que te ha mandado a buscar,
Anoche te vi bailar
Y hoy estás en los cielos.

V
La calle de Delfín Mendoza
Justo la casa de Amalio
Hoy sirve de escenario
Para una acción honrosa.
Una despedida hermosa
De compañeros y alumnos,
Todos esperando sus turnos
Para cumplir su actuación,
Solitaria en un rincón
De mucho dolor cargada
Vi llorando a Chila estrada,
Por tu partida campeón.

VI
Un cultor extraordinario
Su cuerpo ha quedado inerte,
Porque le llegó la muerte
A un gran ser imaginario.
Danzante y visionario
Cumplió una gran misión,
En tema de formación
En el área cultural
Fuiste Amalio un ser genial
Tú trabajo fué eficaz,
Descansa hermano en paz,
Que el dolor es general.

VII
Se te dio Amalio Vásquez
Tu cristiana sepultura
Triste quedó la Cultura
De tu pueblo al que amaste.
Con tu carisma lograste,
El amor y la empatía
Dónde sembraste alegría,
En cada niño atendido,
Hoy tenemos prohibido
Olvidar ¡Tanta! Energía.

VIII
Te extrañarán los salones
De cada escuela atendida,
Por tu imprevista partida
Que ha partido corazones.
Tus amigos con canciones,
dieron tu último adiós
Allí el que no bailó,
Actuó de cualquier manera,
Tu hermosa y bella bandera,
En tu ataúd brilló.

AUTOR: Poeta Pedro Mendoza

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