En un rotundo espaldarazo a los obreros y jubilados que exigen el pago urgente de 1.200 dólares en utilidades, voceros de las alianzas mineras rompieron el silencio para denunciar una sistemática red de acoso, corrupción y despojo violento ejecutada por altos mandos militares y cuerpos de seguridad en los yacimientos del sur de la entidad.