Su historia con la cocina comenzó hace más de una década y terminó convirtiéndose en mucho más que una profesión. Los fogones también fueron una puerta hacia otras culturas y lugares. Su trabajo como cocinero y marino le permitió navegar y compartir con personas de Filipinas, China, India, Polonia y Rusia, experiencias que ampliaron su mirada sobre la gastronomía y sobre la vida.