Solidarios, así somos

Estamos viviendo una de las épocas más reveladoras del cúmulo de capacidades y  valores del venezolano, en medio de la tragedia, del dolor, la impotencia y sentimientos de ira o frustración, esa energía se ha ido transformando convirtiéndose en el motor que mueve a millones de venezolanos dentro y fuera de nuestras fronteras, quienes canalizando la ansiedad y la tristeza han dado las muestras de amor y desprendimiento más grande del ser humano, capaces de arriesgar incluso su vida, su integridad por salvar a quienes todavía yacen bajo los escombros, no hay mayor acto de desprendimiento que ese, Venezuela demuestra una vez más la resiliencia y la gran bondad de nuestros corazones, se trata de empatía, de no descansar hasta sentir que se ha aportado un grano de arena para colaborar, muchas lágrimas, muchos desvelos, orar y pensar que hacer para aportar un poco más, eso nos define como seres humanos excepcionales, VENEZUELA se viste de honor, de gloria, de esperanza, recuperando su verdadera esencia, su verdadera naturaleza, que no es otra que la de la solidaridad y la de apoyar al otro desde el sentir más profundo del corazón y del alma, guiado por querer hacer las cosas bien.

Luckman y Berger dijeron «el hombre produce la realidad y por tanto se produce a sí mismo» hoy no cabe duda que en medio de la adversidad estamos produciendo y tendremos la oportunidad de construir un mejor país, uno donde los valores y el humanismo este por encima de todas las cosas. Un agradecimiento eterno con los ciudadanos sensibles de otros países que se han sumado a lo largo y ancho del mundo en apoyo a nuestra gente que seguirá luchando por salir adelante. Venezuela despertó y ese sentir, esa identidad nacional, ese despertar emocional amerita acciones conminadas a lograr lo mejor para quienes más lo necesitan. Recomiendo leer e informarse sobre como aplicar los  primeros auxilios psicológicos ya que es importante poder atender las necesidades emocionales de cualquier persona que esté pasando por reacciones naturales de duelo o  tristeza, estrés o ansiedad.

Joseph Palacios

Psicólogo Clínico – UCV

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