Humo de los incendios forestales paraliza vuelos y amenaza la salud de millones en el Sudeste AsiáticoVisitas: 1

forman parte de un problema recurrente en Indonesia, particularmente en las zonas de turberas. Sin embargo, los científicos advierten que las condiciones climáticas actuales están favoreciendo una propagación mucho más peligrosa.

La NASA explicó que los incendios de turba pueden continuar ardiendo por debajo de la superficie, lo que los hace particularmente difíciles de detectar y extinguir. La sequía reduce la humedad de estos terrenos y permite que el fuego avance incluso bajo tierra. 

Los datos de Copernicus citados por Reuters muestran además que entre el 1 y el 7 de septiembre, las emisiones de dióxido de carbono procedentes de los incendios indonesios alcanzaron aproximadamente 19,7 millones de toneladas métricas, más de un tercio de las emisiones mundiales de los incendios durante ese período. 

 Japón interviene ante la emergencia

La magnitud de la situación ha provocado una respuesta internacional. Japón desplegó tres helicópteros CH-47 Chinook y personal especializado para ayudar a Indonesia en las operaciones de extinción en Borneo.

Otros países, entre ellos Estados Unidos, Australia, Canadá, Rusia y Ucrania, también han proporcionado apoyo a las operaciones indonesias contra los incendios. 

Una crisis que trasciende las fronteras

Lo que está ocurriendo en Indonesia vuelve a demostrar que los fenómenos climáticos extremos pueden convertirse rápidamente en crisis regionales.

Los incendios destruyen ecosistemas, liberan grandes cantidades de gases de efecto invernadero y deterioran la calidad del aire mucho más allá de las zonas donde se originan. En este caso, el humo ya ha obligado a modificar actividades escolares, operaciones aéreas y servicios públicos en distintos puntos del sudeste asiático.

El desafío inmediato para Indonesia será contener los incendios antes de que avance la temporada seca, mientras las autoridades esperan condiciones meteorológicas que permitan recuperar la humedad necesaria para frenar la propagación del fuego.

Sabrina Padrón
Redacción Internacional 

Fuentes: Associated Press, Reuters y NASA Earth Observatory.

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