Douglas Ascanio y Jennifer Moya paran el reloj con «Llegó la hora» el adiós que prohíbe el olvido

En este álbum, pero sobre todo en este sencillo, Ascanio logra lo impensable: transformar el paso inexorable del tiempo y la tragedia de un «para siempre» que se rompe, en una catarsis rítmica. Su letra es un manifiesto para los valientes que entienden que, aunque la relación tenga fecha de vencimiento, el sabor de los besos y las sonrisas compartidas son tesoros innegociables. Con la premisa de que «está prohibido olvidar», Douglas eleva el despecho a una categoría espiritual, recordándonos que ver al otro «zarpar» es también un acto de amor eterno.