Aniversario  Colegio de Ingenieros: Guayana una historia de ingeniería y promesa de futuroVisitas: 0

Colegio de Ingenieros de Venezuela, Seccional Ciudad Guayana

Hubo un tiempo en que la patria no se medía en promesas, sino en toneladas de acero, en megavatios de potencia y en el trazado perfecto de avenidas diseñadas para encajar entre el estruendo formidable de los ríos Caroní y Orinoco. Ese tiempo nació aquí. Y para recordárselo al país —con la severidad de quien conoce la materia y la fe intacta de quien la construyó—, el Colegio de Ingenieros de Venezuela, Seccional Ciudad Guayana, convocó a sus agremiados y a la prensa para anunciar la celebración de un doble hito: los 165 años del gremio nacional y los 66 años del bastión guayanés.

La rueda de prensa no fue solo un anuncio de agenda festiva; fue un ejercicio reflexivo de memoria histórica, un diagnóstico sin anestesia sobre el presente y, sobre todo, una reafirmación contundente: Guayana es ingeniería, el proyecto más ambicioso que concibió la nación venezolana en el siglo XX y el único punto de partida posible para la reconstrucción del mañana.  Como bien lo destacó en su larga introducción el presidente del gremio local, Ing.  Pedro Acuña.

La memoria de la infraestructura y el peso de la historia

El encargado de abrir el encuentro fue el ingeniero Pedro Acuña, presidente de la seccional regional. Con el tono pausado pero firme de quien ha visto correr la historia a la par de la escoria en los hornos eléctricos de Sidor, Acuña hizo un viaje retrospectivo por la génesis del polo industrial y el sueño visionario que fue Ciudad Guayana.

Recordó aquellos pioneros tiempos del procesamiento del mineral de hierro a través de la vieja planta inicial de arrabio con capacidad para 600 mil toneladas y aquellas épicas coladas de 12 horas. Trajo a la memoria la gesta del Plan IV —liderado por figuras de la talla de Argenis Gamboa al frente de la CVG—, que logró elevar la producción de acero a más de 3,1 millones de toneladas.

«El 50% de nuestra producción se dedicó al desarrollo industrial de Venezuela en todos los sentidos, y el otro 50% a la exportación. Aquí nació el desarrollo industrial de Venezuela, la ingeniería en todas sus áreas y la ciudad más bella y planificada que tuvo el país, concebida con conceptos claros de patria», rememoró Acuña, haciendo además sentido homenaje a la memoria del General Rafael Alfonso Ravard, padre del proyecto.

El análisis gremial no esquivó el duro contraste actual. La directiva expuso la realidad de un parque industrial y un sistema hidroeléctrico —desde Guri hasta Caruachi— que hoy opera a la mitad de su capacidad instalada o menos, sufriendo severas fallas en subestaciones y redes de distribución. Sin embargo, lejos de la resignación, Acuña enfatizó la responsabilidad histórica del gremio: «Estamos obligados los guayaneses, y el Colegio con más razón, a identificar las causas para impedir que se vuelvan a cometer los mismos errores en la transición que viene para Venezuela».

Innovación, resiliencia y la resurrección de la ética

La directiva contó con la participación de de la Ing. Damarys Becerra, integrante del comité organizador, junto a los ingenieros Ángel Contreras y Brenda Salinas, quién tomó el relevo para detallar una programación técnica y académica que demuestra cómo la ingeniería local continúa adaptándose a los tiempos modernos sin perder su esencia.

El programa conmemorativo arranca el martes 27 con jornadas técnicas de alto nivel que abordan desde el impacto de los estudios sísmicos recientes hasta la vanguardia tecnológica, incluyendo demostraciones de impresión 3D y el uso de Inteligencia Artificial aplicable a la ingeniería.  En esta jornada se s contará con la participación de profesionales de destacada trayectoria como los Ing. Noel Mariño, Jorge Nevado y el propio Ángel Contreras, además de una estudiante que será la responsable del tema de la impresión 3D.

El miércoles 28, día central del Ingeniero, la jornada iniciará con una Misa de Acción de Gracias oficiada por el párroco Gerardo Moreno. El debate académico profundizará en un tema crucial para el ejercicio actual: la “Resurrección de la ética profesional en el mundo contemporáneo”, a cargo del doctor en Derecho José Carlos Blanco, buscando rescatar la rigurosidad técnica y la figura del ingeniero residente en la obra pública y privada. La jornada cerrará con el emotivo reconocimiento a los «Hacedores de Ciudad», aquellos profesionales que con su trabajo cotidiano han moldeado el tejido urbano de Guayana.

«Tecnología blanda»: El rostro humano de la técnica

Uno de los aportes más innovadores de este aniversario es la incorporación formal de las competencias humanas dentro del ejercicio técnico, lo que la directiva ha denominado la integración de la «tecnología blanda», como destacó la Ing.  Brenda Salinas.

Salinas enfatizó que el ingeniero contemporáneo debe trascender el cálculo frío. El viernes 30, la jornada integrará ponencias sobre Inteligencia Emocional impartidas por profesionales de la casa con trayectorias destacadas, como la ingeniero mecánico Damelis Cermeño, el politólogo Julio Itriago y el ingeniero William Vega —quien tras tres décadas en Ferrominera expondrá la conexión entre la disciplina personal, la meditación y el liderazgo técnico—.

La agenda integrará también la actualización técnica comercial a través de una master class de la firma SIKA sobre materiales de última generación, para luego dar paso al esparcimiento gremial, actividades deportivas, una exhibición de karate infantil y la presentación de la conferencia «Ciudad Guayana, una ciudad de colección», a cargo del ingeniero Simón Llegres el sábado 31.

La promesa intacta

Guayana no fue un accidente geográfico ni una improvisación urbanística; fue el triunfo de la inteligencia humana aplicada a la riqueza natural. La rueda de prensa del Colegio de Ingenieros dejó un mensaje diáfano flotando en el aire: aunque las industrias languidezcan y las turbinas disminuyan su marcha, el conocimiento, el talento y la mística de sus profesionales permanecen intactos.

En el aniversario de su gremio, los ingenieros de Guayana no solo miran el pasado con orgullo, sino que le recuerdan a toda Venezuela que, cuando llegue la hora de reconstruir la nación, el plano maestro y las manos capaces volverán a salir de las riberas del Caroní.  (Gustavo Montaña – CNP 8235)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *